ACTIVOS REALES, INVERSION SEGURA

La historia vuelve a repetirse. Vivimos momentos de crisis en los activos financieros y de incertidumbre en los mercados, en los cuales considerable cantidad de personas pierde mucho dinero y otros no saben muy bien donde invertir. Surge, entonces, la pregunta entre todos aquellos que poseen un patrimonio, bienes y ahorros suficientes como para estar preocupados por ellos: ¿cómo poner a resguardo mi capital?
A tal efecto resulta muy útil distinguir la diferencia entre inversión y especulación. BenjamÃn Graham, explica que una inversión es una decisión de largo plazo, en base a hechos concretos, que intenta detectar casos donde el valor intrÃnseco de algún activo sea mayor al precio de mercado actual y, de esta forma, apostar a que estos dos valores en el tiempo tiendan a converger. En cambio, la especulación es una apuesta de corto plazo que apunta sólo a lograr una rentabilidad. Lo que a menudo diferencia una inversión de una especulación es el perÃodo en que las ganancias se producen y las posibilidades de predecir esas ganancias.
La situación de incertidumbre que se vive hoy en el mundo, empuja a muchos a tomar medidas cortoplacistas. Sin embargo, el cortoplacismo impide ver el futuro y no hay manera de saber cuál es la estrategia de inversión adecuada porque no hay metas, ni objetivos, ni finalidades y todo se convierte en improvisación, azar e incertidumbre.
Las decisiones vinculadas al mercado inmobiliario, se asocian a una visión de más largo plazo y de mayor aversión al riesgo. Muchos de los que compran inmuebles lo hacen con una visión de largo plazo, ya que se sienten más cómodos y seguros con la inversión.
Bajo esta crisis de confianza, los inversores se han vuelto más conservadores. En medio de esta situación la gente prefiere tener su dinero en inversiones ?tangibles?.
Los bienes tangibles ofrecen la posibilidad de ?tocarlos?, de allà su tangibilidad, lo que importa menores riesgos. La inversión en bienes tangibles no es nueva, ya que se ha recurrido a ella a lo largo de la historia, generalmente en situaciones de inestabilidad y crisis. Los bienes intangibles, principalmente las inversiones financieras y sus derivados, han ofrecido beneficios elevados, que todo buen entendedor sabe que implica riesgos también elevados. El inversor ha de aceptar esta máxima o elegir alternativas que entrañen menores peligros de pérdida de capital y que, a su vez, tendrán un rendimiento menor.
Se verifica el fenómeno denominado ?fly to quality?. En momentos de mayores dificultades la gente va a lo seguro. De esta manera, los inversores priorizan la seguridad de su inversión, por encima de promesas de rentabilidad. Valoran la solidez del ladrillo, frente a formas sofisticadas de ganar dinero que importan mayor riesgo.
Fuente: Lic. Mario Gómez
Director Le Bleu Negocios Inmobiliarios
Director Especialización en Desarrollo Emprendimientos de la Cámara Inmobiliaria Argentina







